
Serves 4
510 min
Pollo Frito en Suero de Leche
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Muslos de pollo crujientes y fritos marinados en suero de leche y rebozados con una mezcla de harina sazonada. El revestimiento sazonado ofrece pimentón ahumado, cilantro cálido y un toque de calor de cayena, creando pollo dorado y crujiente con carne tierna y jugosa por dentro. Un clásico favorito de la cocina americana.
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Ingredientes
6 muslos de pollo con hueso
600 mililitros de suero de leche
3 tazas de harina para todo uso
1.5 cucharaditas de sal
1/2 cucharada de pimentón ahumado
1/2 cucharada de polvo de cayena
1 cucharadita de semilla de cilantro molida
1 cucharadita de polvo de ajo
2 cucharaditas de polvo de hornear
Instrucciones
Coloca los muslos de pollo en un tazón grande y vierte el suero de leche sobre ellos, asegurándote de que todos los trozos estén sumergidos. Cubre y refrigera durante al menos 8 horas, o hasta 24 horas, para permitir que el suero de leche ablande el pollo.
En un tazón o plato grande poco profundo, bate la harina, sal, pimentón ahumado, polvo de cayena, semilla de cilantro molida, polvo de ajo y polvo de hornear hasta que se combinen uniformemente.
Saca los muslos de pollo del suero de leche uno a la vez, permitiendo que escurra el exceso de suero. Cubre cada pieza generosamente con la mezcla de harina sazonada, presionando suavemente para ayudar a que el revestimiento se adhiera. Coloca el pollo rebozado en un plato limpio y déjalo reposar durante 5 minutos para que se asiente el revestimiento.
Calienta aceite en una sartén profunda u horno holandés a 350°F (175°C). Coloca cuidadosamente los muslos de pollo rebozados en el aceite caliente, trabajando en tandas si es necesario para evitar el abarrotamiento.
Fríe el pollo durante 12 a 15 minutos por cada lado, o hasta que la temperatura interna alcance 165°F (74°C) cuando se mide en la parte más gruesa del muslo sin tocar el hueso. El revestimiento debe ser dorado y crujiente.
Transfiere el pollo frito a una rejilla o toallas de papel para drenar el exceso de aceite. Sirve caliente.