
Serves 6
30 min
Compota de Frutas Rojas (Rote Grütze Alemana)
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Un postre alemán clásico de frutas rojas suaves y especiadas con una consistencia sedosa y cremosa, servido frío con natilla de vainilla, virutas de chocolate oscuro, semillas de granada y menta fresca. La combinación de cerezas ácidas, frutas de bosque variadas y jugo de arándano rojo crea un postre elegante pero reconfortante con un color rojo intenso.
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Ingredientes
440 g cerezas deshuesas enlatadas en almíbar (preferiblemente cerezas ácidas Morello)
100 g frutas de bosque variadas frescas o congeladas (moras, arándanos, frambuesas, fresas)
180 ml jugo de arándano rojo
½ cucharada extracto de vainilla
½ cucharadita canela molida
½ cucharada azúcar morena fina
chorrito agua de rosas
2 cucharada maicena
500 g natilla de vainilla de buena calidad
1 square chocolate negro (70% cacao), finamente rallado
puñado semillas de granada
puñado hojas de menta fresca
Instrucciones
Vierte las cerezas enlatadas con su almíbar en una cacerola grande. Agrega las frutas de bosque variadas, 150ml de jugo de arándano rojo, extracto de vainilla, canela, azúcar y una pizca de agua de rosas. Calienta a fuego medio y lleva a un hervor suave. Cocina durante aproximadamente 20 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que las frutas estén completamente suaves y el líquido sea fragante y de color intenso.
Mientras cocinan las frutas, bate los 30ml restantes de jugo de arándano rojo con la maicena en un tazón pequeño, removiendo hasta que esté completamente suave y sin grumos, con una apariencia lechosa. Una vez que las frutas estén tiernas, vierte lentamente esta mezcla de maicena en la compota caliente mientras remueves continuamente. Sigue removiendo durante 2–3 minutos hasta que esté completamente incorporada; la compota se espesará visiblemente. Retira del fuego y deja enfriar a temperatura ambiente.
Transfiere la compota enfriada a un tazón, cubre y refrigera durante varias horas o toda la noche. Este tiempo de reposo permite que los sabores se profundicen y la textura se asiente perfectamente. La compota se conservará refrigerada hasta una semana.
Para servir, divide la compota fría equitativamente entre seis ramequines, tazones pequeños o frascos limpios. Cubre cada porción con una generosa cucharada de natilla de vainilla. Espolvorea el chocolate negro finamente rallado y las semillas de granada sobre la natilla, y termina con algunas hojas de menta fresca. Sirve inmediatamente.